
Como cada año con la llegada de la temporada de frío, los contagios en las escuelas tienden a aumentar. Por ello es importante cuidar a los más pequeños y poner en práctica hábitos saludables y medidas de prevención. A continuación, te dejamos algunos consejos:
- Reforzar los hábitos de higiene
Lavar bien las manos con agua y con jabón, varias veces al día. Es una de las formas más efectivas de prevenir la propagación de gérmenes.
Taparse la boca con el pliegue del codo al estornudar o toser
Evitar tocarse ojos, boca y nariz para no propagar virus presentes en las manos.
No compartir utensilios ni tomar de la misma botella o vaso.
- Mantener espacios ventilados
Es importante ventilar los espacios cerrados varias veces al día, el aire renovado evita la concentración de virus en el ambiente.
- Cuidar la alimentación
Aumentar la ingesta de alimentos ricos en vitaminas, minerales, calcio y fibras, especialmente aquellos que contienen vitamina C y zinc, conocidos por sus propiedades inmunológicas (frutas, verduras, legumbres, huevos, frutos secos).
Evitar alimentos ultra procesados.
Acompañar con una buena hidratación diaria.
- Mantener la casa y ambientes templados
No generar microclimas y abrigar lo justo y necesario. Los cambios bruscos de temperaturas no son saludables.
- Vacunación al día
Asegurarse de que los niños estén al día con su calendario de vacunación para protegerlos contra diversas enfermedades.
Implementar estas rutinas a diario puede ayudar a reducir significativamente el riesgo de contagio de afecciones en los niños. Estas medidas deben integrarse y formar parte de nuestra vida para poder transmitir a los niños hábitos saludables que no solo evitan los contagios, sino que también promueven su bienestar físico, contribuyendo a una mayor calidad de vida 💫
¡Comprometámonos a implementarlas y seamos el ejemplo de los más pequeños!